8 de marzo la mujer popular en la calle

Desde las 18:30 un número cercano a los 800 manifestantes, ocuparon la vereda sur del sector de Plaza Italia, acogiendo el llamado de diferentes organizaciones sociales, bajo el lema “Marcha de la mujer popular” pasadas las siete de la tarde y con coraje a toda prueba, mujeres de diversa edad y de distintas condiciones sociales, acompañadas de jóvenes y trabajadores; decidieron hacer valer su derecho a marchar por las calles de Santiago.
Carabineros y sus fuerzas especiales, reunidas en número considerable, actuaron de inmediato buscando disuadir el intento de ocupación, pero las mujeres no se dejaron amilanar y encararon con audacia, la represión desmedida, y en este caso injustificada, ante personas sin otro objeto en sus manos que: lienzos, pancartas y banderas.
Luego de incesantes forcejeos, se logró avanzar por el lado norte de la alameda, hasta el viejo edificio Diego Portales, bautizado así por la dictadura, tal vez rememorando rancias jornadas, las fuerzas especiales de carabineros, se dejaron caer con toda su maquinaria represiva, utilizando guanaco, zorrillos y piquetes de uniformados que sin ningún respeto y delicadeza, golpearon y arrastraron, a las manifestantes.

Qué paradójico resulta relatar estos hechos, mientras en televisión abierta, repiten las palabras de la presidenta Bachelet, en relación a su llamado a la ciudadanía, de denunciar a quienes violentan la dignidad de la mujer .
¿Dónde quedan esas palabras? Si las propias fuerzas de orden, no tienen ningún respeto por el sexo femenino, actuando como lo hacen. ¿Dónde queda el resguardo por la dignidad? Si en Chile, para manifestarse públicamente, se debe esperar la respuesta de un funcionario del Estado - o si no- todo el poder de coacción de este, cae sobre quienes osen desobedecer sus designios.
Sin embargo, las mujeres pobladoras nos han enseñado que los espacios públicos, no pertenecen, ni son del uso privativo de ningún funcionario u gobierno de turno, simplemente se conquistan con decisión, ejerciendo el viejo derecho a rebelarse.
En ese contexto, un pequeño grupo de manifestantes, se encontró con el ex– ministro Eyzaguirre, quien conducía su vehículo, fue increpado y repudiado, siendo éste por lo demás, un hecho aislado y fortuito para los manifestantes, no así, se entenderá para el ex – burócrata.
Según carabineros, serían quince los manifestantes detenidos, en dicha manifestación, a lo menos hasta la hora en que estas líneas se agotan.
Omar Cid.
Escritor