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"No hay
olvido
tu ejemplo, tu valor
tu vida, tu dignidad
gracias por todo.
No hay olvido".
Eran las 18:30 horas. Ricardo descendió de un bus en Santa Rosa
junto a un amigo de quien luego se separó y quien fuera incrédulo
testigo de lo que se avecinaba. Patricio siguió caminando por
Varas Mena rumbo a su hogar, fue bruscamente interrumpido por 2 civiles
que habían descendido de un vehículo, mientras un Datsun
blanco y el Suzuki lo envolvían. En segundos todo se llenó
de civiles no identificados. Vaciaron 2 cargadores en el cuerpo de Patricio,
incluso luego que yacía caído en el suelo. Un testigo
fortuito así lo relataría impresionado: "Lo que sí
me desagradó mucho y que todavía me queda en la cabeza
es que vi como mientras otros individuos disparaban al aire, uno le
seguía disparando Pacho en el suelo". Patricio no se enfrentó
a la CNI, fue cobardemente acribillado por la espalda, igual que Ignacio,
iba solo y desarmado. Pacho, como le decían sus amigos y familiares,
murió a los 25 años de edad, querido y conocido en el
vecindario donde vivía hace años con su familia, su hijo
de 7 años y su madre. Su hijo quedó huérfano de
ambos padres, horas más tarde su esposa Patricia, sería
asesinada en Pedro Donoso.
¡No
hay perdón ni olvido!
¡No a la Impunidad!
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