"Erosión de la democracia"

Fuente citada: La nación

MANDATARIO ESTADOUNIDENSE DIJO ESTAR MUY "PREOCUPADO" POR LA SITUACIÓN EN ALGUNOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA
"Erosión de la democracia" en Bolivia y Venezuela le quita el sueño a George W. Bush


Aunque su secretaria de Estado norteamericana y otros funcionarios de la Casa Blanca ya habían fustigado a líderes como Hugo Chávez o Evo Morales, por primera vez en muchos meses el Presidente de Estados Unidos criticó personalmente a estos gobernantes -aunque sin mencionarlos-, exigiendo respeto por los "derechos humanos" y la "propiedad privada". Ciertamente muchas son las preocupaciones del jefe de la Casa Blanca. Entre Irak, Irán y Medio Oriente su agenda de trabajo apenas deja espacio para otras temáticas.

Sin embargo, por estos días el Presidente George W. Bush ha puesto sus "preocupados" ojos en la situación de América Latina y, especialmente, en dos países que parecen haberse salido del redil: Bolivia y Venezuela. "Tengo preocupación por la erosión de la democracia en esos países que usted ha mencionado", dijo ayer el Mandatario estadounidense en respuesta a una consulta sobre los últimos acontecimientos en Venezuela y Bolivia, dos naciones con las que Washington ha visto deteriorarse sus relaciones en el último tiempo. Mientras Bush participaba en un encuentro de la Asociación de Dueños de Restaurantes en Chicago, el Jefe de Estado estimó que "el respeto a los derechos humanos y el derecho a la propiedad son imprescindibles para que en cualquier país haya paz y prosperidad". A mismo tiempo, criticó a los líderes que polemizan con Estados Unidos, ya que -a su entender- las buenas relaciones con Washington "serán beneficiosas para los pueblos" de esos países.

Desde la llegada al poder -en enero- del otrora líder cocalero Evo Morales, la Casa Blanca se ha mantenido alerta, analizando cada paso del Mandatario socialista boliviano, especialmente su nacionalización de los hidrocarburos, su anuncio de reforma agraria y sus nuevos planes voluntarios para la erradicación de las plantaciones de coca, algo que Washington ya coordinaba, en forma obligatoria, con los antiguos gobiernos bolivianos.

En tanto, la relación de Washington con Caracas es aún más tensa, y en los últimos días ha llegado a niveles extremos, luego que EEUU decretara un embargo de venta de armamento y tecnología bélica estadounidense a Venezuela. Previamente el embajador estadounidense en la capital venezolana había denunciado hostigamientos y ataques. En sus tradicionales discursos, Chávez ha calificado a Bush de "terrorista internacional", mientras que la secretaria de Estado norteamericano ha respondido calificando al líder venezolano como una "influencia negativa" para América Latina. Sin embargo, es esta es la primera vez en meses que el propio Mandatario estadounidense se refería directamente a Chávez y a Morales.

INTERFERENCIAS

Uno de los puntos que más parecía molestar al Presidente estadounidense es la supuesta interferencia que algunos líderes sudamericanos estarían ejerciendo en los procesos electorales de sus países vecinos, obviamente refiriéndose a su colega venezolano pero sin decir en ningún momento: mister Hugo Chávez. "Intervenir en las elecciones de otros países para lograr objetivos a corto plazo no es algo que beneficie al continente", subrayó Bush, que propuso como alternativa el modelo centroamericano y el tratado de libre comercio que esos países han suscrito con EEUU (Cafta).

Chávez ha sido acusado reiteradamente de intentar influir en las elecciones presidenciales del cono sur, especialmente en el caso peruano, donde ha demostrado su abierta simpatía por el candidato nacionalista Ollanta Humala y, en cambio, ha asegurado que si triunfa su rival aprista Alan García, retirará a su embajador de Lima. Sin embargo, Chávez se defiende asegurando que no pretende influir en los procesos electorales de su región y que, en cambio, es EEUU quien tiene una actitud "imperialista" e "intervencionista" con sus vecinos del sur.

RELACIONES "LASTIMADAS"

En los últimos días, Estados Unidos también ha entrado en controversia con Ecuador. De hecho, el canciller de este último país, Francisco Carrión, admitió en una entrevista publicada ayer por el diario "Expreso" que las relaciones bilaterales "están lastimadas", aunque añadió que éstas proseguirán.

Los nexos binacionales se enrarecieron tras la decisión de Ecuador de modificar una ley de hidrocarburos estableciendo el reparto equitativo de las ganancias extraordinarias de la petroleras que laboran en este país, y poco después de haber dado por terminado unilateralmente el contrato con la petrolera estadounidense Occidental, acusándola de incumplimientos contractuales. Los dos elementos ocasionaron que Washington suspendiera indefinidamente la negociación final de una Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones, medida que fue catalogada ayer como "excesiva" por el ex Presidente chileno Ricardo Lagos, quien se encuentra de visita en Ecuador.