Un nuevo primero de mayo, el día de los trabajadores, encuentra a los asalariados de la patria sumidos en medio de la injusticia y de la explotación. Cientos de miles de trabajadores y trabajadoras deben enfrentarse diariamente a la necesidad de sobrevivir en pésimas condiciones producto de los denominados "salarios del miedo", pues ¿quien puede vivir con una salario, que según la ley, es el mínimo, de 127.500 pesos? (son mas de 700.000 personas las que reciben el salario mínimo). Millones de otros trabajadores y trabajadoras viven con un poco mas de plata pero endeudados y angustiados pora no peder el trabajo (hay mas de 5 millones de tarjetas de crédito de bancos y tiendas en el mercado). En muchas empresas, especialmente privadas se vive una verdadera dictadura, los sindicatos en la practica no son permitidos, mas allá de lo que diga la ley, que además es injusta, si un trabajadores reconoce que pertenece o tiene inclinación hacia la izquierda, o intenta formar un sindicato, prontamente es despedido o se le presiona para neutralizarlo. La situación de la mujer y de los jóvenes menores de 21 años es especialmente dura, pues por el mismo trabajo que un hombre adulto, ganan bastante menos. A esto hay que sumarle ciento de miles de cesantes, que son mucho mas de los que entrega las estadísticas oficiales y la situación de los jubilados que cada vez es peor, producto de las AFP. En Chile encuestas muestran que mas de la mitad de los trabajadores no se atreven ni siquiera a pedir aumento de sueldos y las horas trabajadas en promedio sobrepasa largamente las 10 horas diarias. El éxito que se vanagloria el modelo y en especial la concertación, no ha llegado y no llegara a los trabajadores de la patria, solo algunos segmentos de los asalariados, les llega el afamado "chorreo", ellos en general son obreros altamente calificados o ocupan cargos de confianza del empresariado. El sistema a logrado en muchos segmentos de los trabajadores introducir practicas alarmantes, como es el "sapeo" y la competencia individualista, que atentan contra la necesaria organización de los trabajadores.
En medio de esta realidad, de este otro Chile, no oficial, sobresalen muchos trabajadores y trabajadoras que se alzan, se organizan y exigen sus derechos, como es el caso de los trabajadores subcontratistas de la empresa Codelco, empresas como supermercado Líder o decenas de empresas que han realizado huelgas y paros durante el presente año, también los trabadores han buscado otras formas de expresión para exigir sus derechos como son las organizaciones poblacionales que han encabezado tomas de terreno y ocupaciones de departamentos, especialmente mujeres. En estas luchas sobresalen, un numero significativo de profesores que se han negado a asumir un sistema evaluativo injusto.
Para los que luchan, para los que se organizan, para los que tienen esperanza, para los que hacen algo por tener conciencia social, para los solidarios, para aquellos que sueñan con una sociedad mejor, donde los trabajadores y mujeres sean el poder de cambio, pues son la inmensa mayoría nacional, los rodriguistas humildemente los saludamos, sabiendo que en la medida que exista decisión , ejemplos y organizaciones clasistas combativas, muchos y muchas más se sumaran a la lucha por los justos derechos, empezando por obtener entro todos un salario mínimo digno, en función de una canasta popular, que permita vivir humanamente.
Vivan los trabajadores que luchan
Un sueldo digno ahora.
Dirección Nacional.
Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez.
1 mayo 2006.-